Posturas sexuales: prueba algo nuevo y déjate sorprender

El sexo es lo más bonito del mundo, pero si siempre es monótono (casi siempre la postura del misionero), enseguida llega el aburrimiento. Qué suerte que existan unas cuantas posturas sexuales más que merece la pena probar.

Posturas con la mujer encima

Una postura muy popular con la mujer encima es el balancín, también conocida como «reverse cowgirl». El hombre tiene así una vista estupenda del trasero de la mujer. Ella tiene la ventaja de poder marcar el ritmo, y él puede dejarse mimar sin más. Consiste en que la mujer se sienta sobre el hombre, pero de modo que pueda mirarle los pies. Moviendo la pelvis como más le guste, llega antes al orgasmo. Además, ella puede estimularse a sí misma o acariciar los testículos de él.

También las tenazas son una postura sexual fuera de lo común muy querida. El hombre se tumba boca arriba y la mujer se sienta sobre él. Ella aprieta los muslos y, según la fuerza con la que apriete, decide a qué velocidad van las cosas. Si la mujer levanta la pelvis, el hombre puede embestir, lo que puede aportar un extra de emoción.

[caption id="attachment_2862" align="alignnone" width="300"]Posturas sexuales: prueba algo nuevo Posturas sexuales: prueba algo nuevo[/caption]

Posturas con el hombre encima

Una postura interesante con el hombre encima se llama «partir el bambú» y es mucho menos exótica de lo que suena. Más bien, la posición es de lo más sencilla. La mujer se tumba boca arriba y el hombre se arrodilla entre sus piernas. Ella estira una pierna por encima del hombro de él. Esto resulta especialmente excitante para el hombre, porque puede penetrar muy profundamente a su amada.

El arado es una postura sexual interesante para todos los hombres a los que les gusta penetrar profundamente. El hombre se sienta sobre las espinillas y la mujer se tumba sobre sus piernas, estirada hacia delante. Él le sujeta las piernas y puede penetrarla muy a fondo. Esta postura es muy erótica.

Posturas exóticas
«El loto abre sus pétalos» es una postura sexual muy exótica, pero también muy erótica. En esta postura ambos están sentados en la cama. El hombre estira la pierna izquierda y dobla la derecha. La mujer coloca su pierna derecha y su pierna izquierda sobre las de su pareja, y viceversa. Tan entrelazados, pueden mirarse a los ojos mientras hacen el amor. Una postura estupenda, pero no precisamente para principiantes.